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La comunicación, un gran valor para una pequeña empresa

Existe un debate más arduo y difícil de resolver que cualquier problema metafísico, causa de más de una crisis existencial: ¿el tamaño importa? En nuestro sector, desde luego que no. Una pyme necesita cuidar el apartado comunicativo tanto –o más– que una gran multinacional.

Echando mano de esos tópicos que algún día lograremos desterrar, si a un gallego le preguntas si el tamaño importa, te dirá que “depende”. Realmente, la respuesta de un gallego a cualquier cuestión que implique una mínima justificación siempre será “depende”, según ese estereotipo tan anclado en el acervo cultural español. Y qué bien hace en dar esa contestación, porque el contexto es determinante. Desde el punto de vista de una agencia de comunicación, por ejemplo, el tamaño no importa: nuestros servicios resultan útiles tanto para la mayor multinacional como para la más pequeña empresa familiar o para un autónomo que trabaja a destajo en soledad.

A continuación, te presentamos algunos de los principales motivos por los que la comunicación es un gran valor para tu pequeña –o mediana– empresa, y que hacen de una agencia como Atalaya el aliado perfecto:

  • Una buena imagen es la base de todo: si tuviésemos que mencionar un requisito fundamental tanto para una multinacional como para una pyme, ese sería la profesionalidad. Y no basta con ser profesional, sino que debes parecerlo. Al fin y al cabo, tu imagen es tu carta de presentación frente a potenciales clientes y tu crecimiento depende en gran parte de ella.
  • Necesidad de diferenciación: la competencia entre pymes suele ser mayor que entre grandes compañías, básicamente porque el número es mayor: hay más panaderías que corredurías de seguros internacionales, por ejemplo. En un mercado saturado, una estrategia comunicativa original y creativa es un factor diferencial que puede hacer que tu empresa supere en volumen de negocio a otra con una oferta similar.
  • Optimización de tiempo y recursos: no hay bienes más preciados y necesarios para una persona emprendedora que el tiempo y los recursos económicos. Una comunicación cuidada y esmerada requiere una dedicación que este perfil de profesionales no siempre puede destinarle. Por eso, delegar en una agencia es una alternativa que permite a los empresarios y empresarias dedicarse al 100% a sus tareas diarias con la certeza de que la parte comunicativa está en las mejores manos, mejorando así la productividad al mismo tiempo que mantienen los estándares de profesionalidad.
  • La presencia digital ya no es una opción: cuando tenemos una necesidad, buscamos resolverla a través de internet. Dar a tu marca la mayor difusión posible en entornos digitales, desde las redes sociales hasta la página web, y presentar allí de manera atractiva y precisa tus productos o servicios puede ser una de las mejores formas de llegar a tu público objetivo. No caigas en el error de pensar que hay sectores que se prestan menos para ello: desde un taller hasta una pescadería, cualquier negocio puede sacar ventaja de su actividad en la red.
  • Cercanía y humanización de marca: el valor principal de una pyme con respecto a una gran multinacional es su cercanía al cliente. El comprador suele buscar en este tipo de empresas un trato más humano, amable y personalizado. No basta con ofrecérselo a las personas que visitan tu negocio de manera presencial: también en tu comunicación por redes o en tu imagen web debe reflejarse esa proximidad, siempre guardando la coherencia con la personalidad de la marca.
  • Gestión de crisis: las redes sociales pueden ser peores que un campo de minas. Hay que tener cuidado con el lugar que pisas y, en caso de que alguna estalle bajo tus pies, ser capaz de gestionar la situación sin que la imagen de tu empresa se vea perjudicada. Esto no es fácil para una persona no habituada a la exposición o participación en entornos digitales, por lo que dejarse aconsejar por una agencia o apoyarse en ella puede ser un alivio en estos casos.

En Atalaya no solo hablamos desde el punto de vista de una agencia. Al fin y al cabo, nosotros también somos una pyme y, como tal, conocemos de primera mano las necesidades y las particularidades de las empresas de este tipo. Por supuesto, desde nuestra posición somos conscientes de la importancia de cuidar nuestra propia comunicación, y así tratamos de hacerlo. Aquí estamos seguros de que el tamaño no importa: las pequeñas marcas pueden dejar grandes huellas.

Lucía López Ventura

¡Hola! Soy Lucía, graduada en Empresa y Tecnología. Mi interés por el marketing digital y por las nuevas tecnologías que están transformando el sector empresarial me ha traído hasta aquí, con ganas de seguir aprendiendo y aportar en cada proyecto.