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¿Es el 2026 –al fin– el año de la IA?

Un año más se repite el mantra: la inteligencia artificial ya está aquí. Eso es lo que llevamos escuchando en el sector de la comunicación cada mes de enero durante el último lustro. Sin embargo, parece que no terminamos de familiarizarnos con la que apunta a ser la gran innovación del siglo. ¿Ha llegado ahora el momento?

Los seguidores de la NBA habrán escuchado muchas veces las narraciones de Antoni Daimiel y Guille Giménez en Movistar Plus. Una de sus expresiones más reconocibles era el “¡Ya están aquí!”, que exclamaban cuando un equipo que tenía una puntuación muy inferior a su rival se acercaba en el marcador. Eso sí, solo a veces se consumaba la remontada.

Esto recuerda a lo que sucede con la inteligencia artificial (IA) y el sector de la comunicación: llevamos un lustro gritando “¡Ya está aquí!”, pero más de uno no acaba de adaptarse al nuevo paradigma o de explotar todas las alternativas que ofrece en el día a día laboral.

Sin embargo, cada vez vemos más señales –como publicaciones de redes sociales, anuncios televisivos y otros contenidos que se apoyan en esta tecnología para lograr resultados más llamativos u originales– que nos hacen pensar que el 2026 puede ser el año de su consolidación. Estas podrían ser algunas de las claves:

  • De la experimentación a la aplicación estratégica: los profesionales del sector de la comunicación y el marketing llevan tiempo experimentando con la IA como un apoyo en la creación de imágenes o vídeos. Sin embargo, ya hay organizaciones que van un paso más allá e integran la IA como una pieza más de su engranaje comunicativo estratégico, dándole un sentido más operativo y dejando atrás la simple curiosidad inicial. Por poner algún ejemplo, puede ser una herramienta muy útil a la hora de realizar una planificación editorial, analizar las métricas o elaborar informes.
  • Más acción, menos promesas: el potencial de la IA se está materializando. Esta tecnología ha mejorado considerablemente en lo que respecta a eficiencia, grado de personalización o automatización. Aunque sus resultados todavía tienen muchos aspectos por pulir, lo cierto es que ya no solo nos fascina por sus capacidades técnicas, sino también por su aplicabilidad real.
  • Tendencias de la IA que transforman la comunicación: este 2026 apunta a ser el año de la consolidación de esta herramienta en nuestro sector. Entre las transformaciones más relevantes destacan:
    • Automatización personalizada: pasamos de mensajes genéricos a experiencias adaptadas a cada público.
    • Agentes autónomos que ejecutan tareas complejas: la IA ya no solo es ese chat al que le haces una pregunta simple, sino que te puede apoyar de maneras muy diversas.
    • Accesibilidad y traducción en tiempo real: el idioma ya no es una barrera, lo que potencia el alcance.
    • Medición avanzada de engagement: la IA nos ayuda a comprender por qué funcionan unos determinados contenidos y otros no.
  • Desafíos pendientes: por supuesto, la IA es una tecnología en constante evolución y todavía tiene mucho margen de mejora. Entre dos de los desafíos más importantes que las marcas que apuesten por su integración estratégica deberán afrontar están:
    • Confianza y transparencia: no pasa nada por apoyarse en la inteligencia artificial, pero el usuario o consumidor debe saber cuándo está interactuando con una IA y cuándo con un ser humano.
    • Calidad, más que cantidad: la IA nos puede ayudar a agilizar procesos, pero no debemos olvidar que el criterio humano siempre debe primar si queremos conectar verdaderamente con la audiencia.

Si el partido entre las personas y la inteligencia artificial lo estuviesen narrando Antoni Daimiel y Guille Giménez, este sería el momento de utilizar su mítica expresión. Sí, la IA ya está aquí para ayudarnos en nuestro día a día y apoyarnos en las tareas más tediosas. Pero no dejemos que le dé la vuelta al marcador: el talento humano nunca podrá ser relevado.

Iago Roma Sánchez

¡Hola! Soy Iago Roma, director creativo en Atalaya Comunicación. Mi pasión por la Publicidad, las Relaciones Públicas y las tecnologías me ha traído hasta aquí. ¿Me acompañas?