Cada día entras decenas de veces en Instagram y ves multitud de contenidos, muchos de ellos de empresas o marcas que sigues. Nuestro objetivo es lograr que capten tu atención, lo cual no es tarea fácil. Hoy te llevamos al ‘backstage’ para que conozcas todo el proceso que se oculta tras el telón.

Una representación teatral puede despertar pasiones y levantar a los espectadores de sus asientos o provocar bostezos y abucheos. Cautivar a la gente y captar por completo su atención es realmente complicado. Sobra decir que los actores y actrices necesitan acumular horas y horas de trabajo y ensayos antes de plantarse sobre el escenario. Hay un proceso en la sombra que el público no ve y, por lo tanto, no siempre valora, limitándose a aplaudir o criticar el resultado final, sin importar lo que pase antes de que se levante el telón.
En el sector de la comunicación, sobre todo en redes sociales, sucede algo parecido. Las personas ajenas a él solo ven la publicación final en el ‘feed’ de Instagram y piensan que cualquiera podría hacer algo así. La realidad es muy diferente: cada contenido tiene un propósito muy definido –impactar a un segmento de público concreto, transmitir las cualidades de un producto, promocionar un evento…– y para lograrlo se requiere un trabajo previo que debe atravesar diferentes filtros hasta alcanzar su forma final.
A continuación, repasamos paso a paso cómo se elabora una publicación para las redes sociales de una empresa o marca:
- Definición de la idea, la intencionalidad, el público objetivo y el tono: el primer paso es, sin duda, el más importante, ya que condiciona todos los posteriores y el resultado final. En este punto inicial necesitamos una precisión clínica para poder lograr nuestro objetivo definitivo. Por supuesto, todo ello depende del consenso al que lleguemos con el cliente, que siempre tiene la última palabra, y de la idiosincrasia de su marca.
- Sesión fotográfica: este paso no es imprescindible, pero por norma general resultan más atractivas las publicaciones que van acompañadas de una imagen propia. Para una sesión de calidad se necesitan recursos técnicos y destreza en el manejo de la cámara.
- Selección y edición de imágenes: las fotografías que escojamos deben pasar una criba en la que participan tanto la agencia como el cliente. Además, es gracias a la edición como conseguimos corregir imperfecciones y mantener una estética coherente en cada perfil, por lo que también se requieren conocimientos a este nivel.
- Elaboración de la gráfica: aunque se puede optar por publicar la foto directamente, es habitual el uso de gráficas que aporten esa sensación de unidad y sintonía en todo el ‘feed’. Tanto en este punto como en el anterior juegan un papel clave los diseñadores.
- Redacción del copy: una imagen vale más que mil palabras… a veces. Complementar la parte gráfica con un texto preciso, pulcramente redactado y alineado con la intención y el tono definidos anteriormente es fundamental.
- Proceso de validación: rara vez publicamos en el perfil de un cliente sin antes asegurarnos de que contamos con su revisión y validación… y si lo hacemos es porque él nos ha pedido que ‘tiremos millas’ con nuestras propuestas. Puede parecer evidente, pero es un paso clave que nos dará garantías y certezas.
- Programación: para alcanzar a nuestro público objetivo hay que saber qué días y a qué horas está más activo en redes sociales. En base a eso, salvo en publicaciones excepcionales que vayan atadas a una fecha concreta, programaremos nuestros contenidos.
- Monitorización de interacciones y analítica sobre los resultados alcanzados: el trabajo no termina con la publicación del contenido. Tras ella, es importante hacer un seguimiento de las interacciones y reacciones de la gente, no solo para contestar en caso necesario, sino también para saber si hemos cumplido los objetivos planteados, algo en lo que nos ayudará mucho contar con un cuadro de mandos que nos permita evaluar qué nos está funcionando mejor y qué debemos cambiar.
Como ves, detrás de cada publicación de redes sociales hay un proceso mucho más largo y costoso del que pensabas. Para impactarte a ti, que estás recibiendo inputs informativos constantemente por diferentes vías, debemos afinar al máximo la idea, conocer dentro de lo posible tus intereses y hábitos de consumo y diseñar un envoltorio atractivo que capte tu atención a primera vista. Después de leer esto, quizás valores más nuestro trabajo… y te lo pienses dos veces antes de abuchear a los actores y actrices que vas a ver en directo.
